jueves, 31 de marzo de 2011

Testimonios

Del blog del Miguelu.
" En la última entrada, en el vídeo "En la Herrería" el "Señor Paco", marido de la dueña del chiringo sito en dicho bosque, nos cuenta, "de buena tinta" (y no en vano es el chófer del alcalde) los planes que el Patrimonio tiene para el bosque de la Herrería, mal llamado (en mi opinión) "La silla de Felipe II". Mal llamado porque antes de silla ya había un bosque mágico. Incluso antes del monasterio existió un lugar de culto pagano. Y es que Felipe II como gran aficionado al ocultismo (también lo eran Hitler, Himmler y sus amiguetes de las SS) eligió sepultar ese legado ancestral, como ocurre casi siempre con la ubicación de templos cristianos, suplantándolo con ese monumental homenaje a la muerte y la putrefacción. Para ilustrar esta idea os recomiendo una visita a la cripta de los Borbones, lugar asfixiante y oscuro como pocos, elegantemente perfumado con unos pudrideros que acompañan el descenso a una cripta de planta circular de mármol negro y decorada en oro. Inolvidable.
El caso es que el otro día, un amigo que es muy buen conocedor y aperturista de los primeros pasos del bosque a finales del siglo pasado, nos comentó que vuelve a planear sobre el lugar la sombra de la prohición de escalar.
Pensando un poco, me da la impresión de que el equilibrio es muy frágil y que debemos prestar atención a las reflexiones de este señor:
- No tienen piedad (...) Ellos están ahí, en su reinado...
Así que sigo con mi cantinela de siempre: Sigilo. Somos nosotros, los que subimos a las piedras, quienes tenemos que aprender de subterfugio y ocultismo."